El 15to Congreso Anual
de Vivienda de Puerto Rico


DISCURSO PREPARADO PARA
ROY A BERNARDI
SAN JUAN, PUERTO RICO
MIÉRCOLES, 19 DE SEPTIEMBRE, 2007

Muchas gracias, y buenos días. Me ha dado mucho gusto poder estar aquí. Esta es mi tercera conferencia con ustedes, y cada vez he aprendido mucho de la experiencia así como de su sabiduría colectiva.

También me complace mucho dirigirles la palabra en el idioma de Cervantes y Gabriel García Márquez. De niño me crié en una casa donde se hablaba y se apreciaba el italiano... Mi familia proviene del norte de Italia. Esa es mi herencia ling´┐Żística y genética. Pero de estudiante descubrí la belleza y la gracia del español, que se convirtió en un idioma que quise y admiré. Comencé mi carrera como maestro de español, observando a mis alumnos tomar los pasos de mi propio viaje de descubrimiento. Al igual que yo, encontraron una rica herencia cultural e histórica, con la más fina poesía, literatura, arte y música.

Y cada vez que vengo a San Juan, me detengo ante el Puerto a contemplar las olas, porque en ellas escucho palabras que provienen de ultramar, palabras que fueron habladas en Andalucía o Cataluña, al este, en las altas montañas del Perú o en las pampas de Argentina, al oeste y el sur, respectivamente.

Y me da mucho gusto participar con ustedes en una discusión sobre la vivienda, porque esta significa tanto para todos nosotros, así como para la economía nacional y mundial. La cultura hispánica aprecia la propiedad de vivienda. Nosotros mantenemos una relación especial con nuestras moradas. He notado que los escritores de habla hispana suelen hablar de sus hogares. Me refiero a que ellos hablan de sus hogares como si se tratara de un miembro de la familia. En la cultura que compartimos, una casa es un hogar...y todo lo que ello representa. Es algo más que un albergue. Es un lugar donde vivimos y amamos, y donde vemos crecer y envejecer a nuestras familias. Es un lugar donde invertimos nuestro tiempo, nuestro talento y nuestro ingreso. Un autor dijo que los hispanohablantes tienen un sentimiento "sagrado, espiritual" por sus hogares. Yo estoy de acuerdo con eso. Recuerdo lo que el poeta Octavio Paz escribió sobre el hogar de su niñez. Él describió la casa con lujo de detalles...como si fuera una persona. Y viendo las ruinas unos años más tarde, escribió estas líneas sobre el edificio y sus memorias:

"La piedra está silenciosa, el alma, suspendida en un momento de tiempo..."

Yo creo que lo comprendemos perfectamente bien. El vínculo entre nuestros hogares y nuestra alma es eterno, siempre está presente, siempre está suspendido en un momento de tiempo.

Por lo tanto, creo que existe un imperativo en la vivienda. Es algo a lo que tenemos que asignar una prioridad firme y profunda en nuestro trabajo. La vivienda es un testamento de nuestra humanidad, de nuestra preocupación y de nuestra unidad. Nuestros hogares pueden ser alquilados o propios, humildes o grandiosos. Pero forman parte de nuestras vidas y de nuestro mundo. E incluso medimos nuestra riqueza y poder económico basándonos en la vivienda. Esta es un símbolo reconocido de nuestra riqueza y orgullo nacional. Es una fuente de seguridad financiera representada por el capital acumulado en ella. Es una parte del Sueño Americano.

HOY nos reunimos para hablar de asuntos como el de la vivienda asequible. Esta representa el mayor componente del presupuesto de HUD.

Por ejemplo, el Programa de Sociedades HOME para la Inversión de Vivienda ("HOME Investment Partnerships") es uno de nuestros proyectos más exitosos. Desde 1992, más de 600 comunidades han construido casi 762,000 unidades habitacionales asequibles. Estos fondos ayudan a financiar la adquisición de tierras, nueva construcción, rehabilitación, oportunidades para los pagos iniciales y ayuda con los alquileres.

Otro proyecto es el Programa de Cupones para la Compra de Viviendas ("Housing Choice Voucher") de HUD, que está proporcionando subsidios a aproximadamente dos millones de familias de bajos ingresos para que puedan obtener viviendas asequibles. Este es un compromiso nacional considerable.

Con anterioridad este año, el Presidente propuso eliminar el tope sobre el número de familias a las cuales puede ayudar cada autoridad de vivienda. Utilizando mejor todos los fondos asignados, este cambio le permitiría al programa ayudar a por lo menos 180,000 familias más. Piensen en lo que esto significará para cada una de esas familias. Es una movida inteligente...que hace al gobierno más receptivo y permite brindar más ayuda por el dinero.

El Presidente también quiere cerciorarse de que se conserven los créditos fiscales para vivienda. Cada año, estos créditos producen alrededor de 100,000 unidades asequibles. Desde su inicio, los créditos fiscales han financiado más de 1,300,000 unidades habitacionales asequibles.

HUD también continuará su exitosa implementación del Programa de Financiamiento del Fondo de Capital para Viviendas Públicas ("Public Housing Capital Fund Financing Program"). Como ustedes saben, este programa le permite a las autoridades de vivienda pública pedir préstamos a los bancos o emitir bonos usando subsidios futuros del Fondo de Capital como garantía o para dar servicio a la deuda.

Y deseo agregar que las personas mayores y los americanos con discapacidades merecen gozar de estilos de vida independientes sin tener que preocuparse de viviendas que estén dentro de sus recursos económicos. El Presidente ha propuesto un cambio notable que eliminaría los reglamentos que obstaculizan los arreglos financieros mixtos, incluyendo créditos para viviendas destinadas a personas de bajos ingresos y otras opciones creativas para ayudar a construir más unidades de viviendas asequibles.

Todas estas medidas son importantes, ¡¡¡por lo que deseo instar enérgicamente al Congreso a aprobar las peticiones del Presidente cuando debata nuestro proyecto de ley de asignaciones este mes!!!

Hasta ahora he hablado de las acciones que provendrían de Washington, pero todavía hay mucho que podemos hacer juntos al nivel de la comunidad. A través de todo el país vemos onerosos reglamentos, cargos excesivos y códigos de construcción anticuados que interponen obstáculos a las viviendas asequibles. La urbanización con frecuencia es costosa, y ese gasto es transferido a los arrendatarios o compradores de casa. Los estudios realizados por HUD revelan que los reglamentos excesivos pueden aumentar el costo de la vivienda hasta en un 35 por ciento - ¡y tal vez más!

En este siglo, nuestros ciudadanos esperan que hagamos mejor las cosas. Quieren que el gobierno responda en forma moderna, eficiente, compasiva y efectiva. En una era computarizada, digital y virtual, la gente espera que el gobierno actúe con anticipación y se adelante a la curva, y no que tan solo reaccione, enterrado en la burocracia.

A esos efectos, HUD creó un proyecto llamado "Iniciativa de América para Comunidades Asequibles". Esto lo hicimos en 2003. Este programa está trabajando con los gobiernos estatales y locales para reducir el papeleo y las barreras reglamentarias. De hecho, más de 120 comunidades han escuchado este llamado a la acción y están tomando medidas para eliminar reglas excesivas y onerosas. El Estado Libre Asociado de Puerto Rico y la Municipalidad de Carolina se han unido a nosotros en esta iniciativa.

Sé que podemos trabajar juntos, y hay mucho que podemos hacer. En los últimos años hemos creado una sólida y productiva asociación entre HUD y el pueblo de Puerto Rico.

En HUD queremos ayudar a crear un ambiente que ofrezca a nuestros ciudadanos más oportunidades para el avance económico y les ayude a alcanzar la habilitación económica.

Como ustedes saben, ha habido mucha preocupación por el mercado de la vivienda. Hemos alcanzado niveles históricos de viviendas propias en nuestro país, donde el 70 por ciento de las familias americanas tienen casa propia, según algunos estimados. Pero las dificultades con el mercado de préstamos de alto riesgo amenazan con deshacer nuestro progreso.

Quisiera decirles unas pocas palabras a este respecto. El problema no es con todas las hipotecas... solo es con un pequeño porcentaje de las hipotecas de alto riesgo concedidas entre 2005 y 2006.

La Administración Federal de Vivienda ya ha dado un paso al frente y ha ayudado a cientos de miles de prestatarios de alto riesgo a refinanciar sus hipotecas garantizadas por la FHA. Gracias a las medidas tomadas por el Presidente a principios de este mes, mediante un programa llamado "FHA Secure", ahora tenemos más flexibilidad para ayudar a más familias a permanecer en sus hogares. La FHA ahora puede llegar a más personas para refinanciarles sus préstamos, y ahora va a cargar las primas del seguro hipotecario basándose en el riesgo individual de cada préstamo. Nosotros podemos ayudar a casi un cuarto de un millón de personas a permanecer en sus hogares por medio de nuestros préstamos respaldados por la FHA.

El Presidente también ha pedido al Congreso que pase el proyecto de ley para la Modernización de la FHA, que reduciría los requisitos para los pagos iniciales y le permitiría a la FHA asegurar préstamos mayores para cientos de miles de prestatarios. Actualmente, la FHA simplemente no es una opción para la gente que vive en viviendas de alto precio. Esta acción legislativa sería extremadamente útil porque nosotros podemos ayudar a tantas familias a evitar los préstamos inescrupulosos con intereses abusivos. Esto debió haberse hecho mucho antes. El Presidente ha estado pidiendo la reforma de la FHA desde hace varios años, mucho antes de que surgieran las dificultades con las hipotecas de alto riesgo. Y quisiera recordarles que la FHA ha respaldado un gran número de préstamos para prestatarios hispanos. Ha sido una buena amiga de la comunidad hispana.

El Presidente también ha propuesto que el Congreso enmiende el código tributario para ofrecer más ayuda a las familias que enfrentan una deuda por cancelación de sus hipotecas.

Hay quienes alegan que el Presidente debería dejar que los prestatarios de alto riesgo se hundan. Pues bien, muchos de ellos tenían buenos puntajes de crédito antes de que se reajustaran los préstamos de alto riesgo. Tiene sentido ayudarles, especialmente habida cuenta de que las acciones del Presidente no le costarán nada a los contribuyentes.

He hablado de cambios administrativos y legislativos. Además, debemos enjuiciar vigorosamente a los prestadores de dinero en condiciones abusivas. Estos han creado una gran parte de nuestras dificultades por sus prácticas inmorales e ilícitas. Se han concentrado específicamente en los inmigrantes de habla hispana en los Estados Unidos, a sabiendas de que estos nuevos ciudadanos tal vez no entienden nuestras leyes sobre préstamos, y abusan de su confianza. Muchas de las personas que obtienen un préstamo de alto riesgo ni siquiera entienden los contratos.

Por esa razón también necesitamos utilizar mejor a los asesores de vivienda de la nación, especialmente los de habla hispana. Los nuevos prestatarios necesitan saber lo que pueden pagar. Necesitan entender lo que firman.

Francamente, necesitamos poner más empeño en los conocimientos financieros. El Presidente ha movilizado varios departamentos de su gabinete para que trabajen para mejorar esa deficiencia. Esa es una buena idea.

Conforme se ha ido desenvolviendo el problema de los préstamos de alto riesgo, hay quienes han dicho que no deberíamos tratar de aumentar el número de propietarios de viviendas, como si existiese un límite sobre el número que la economía puede sostener. Pero la propiedad de vivienda asciende a casi el 80 por ciento en Irlanda y España. Nosotros podemos alcanzar una cifra más alta. Un ex-miembro de la Junta de la Reserva Federal recientemente dijo que "eliminar el mercado de préstamos de alto riesgo es exactamente la lección errónea que aprender" de nuestra situación actual. Más bien, necesitamos hacer frente a los problemas que hemos encontrado, y aprender de esa experiencia. No podemos cerrar las avenidas que conducen al Sueño Americano. Más bien, necesitamos adoptar un enfoque más reflexivo y racional de las prácticas crediticias.

Les he hablado de una gran variedad de cuestiones de vivienda, desde los desamparados, arrendatarios y propietarios hasta los amenazados con la ejecución hipotecaria. Y cada situación, cada persona, es importante en nuestras deliberaciones y en nuestras acciones. Porque cada persona merece nuestro respeto, nuestra consideración y nuestra creencia en ella.

La vivienda es una empresa de grandes proporciones, en la cual se combina una gran variedad de talentos y orígenes, para satisfacer las necesidades y deseos humanos. Es una labor noble y vital, que requiere nuestros mejores esfuerzos. Y que nos pide abrir nuestras mentes y nuestros corazones.

Y por eso he venido a Puerto Rico con estos pensamientos. Como dije al principio, hay mucho que aprender y mucho que compartir. Puerto Rico es un puente entre el Viejo y el Nuevo Mundo, entre la cultura de los pueblos de habla hispana y de habla inglesa de nuestro hemisferio. Puerto Rico es también una puerta que da entrada a nuevas ideas y soluciones innovadoras, una fuente de interacciones multiculturales y de nuevas maneras de pensar.

Soy consciente de las sabias palabras del gran novelista Carlos Fuentes, quien dijo, "Cuando excluimos nos traicionamos y empobrecemos. Cuando incluimos nos enriquecemos y nos encontramos a nosotros mismos." Quiero darles las gracias por su acogida, su hospitalidad y su consejo. He venido a San Juan a compartir nuestro compromiso común, nuestra profunda y firme resolución con nuestros conciudadanos. Pues creo que haciendo esto, Fuentes tiene razón... "nos encontramos a nosotros mismos."

Muchas gracias, mis queridos amigos. Dios los bendiga.

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Content Archived: December 27, 2011